jueves, 27 de julio de 2017

Israel se pronuncia a favor del Kurdistán irakí

Shaked, ministra israelí de Justicia
El martes la ministra israelí de Justicia, Ayelet Shaked, se pronunció a favor de la partición de Irak. La ministra sionista afirmó que los kurdos se merecen un Estado independiente, por lo que era partidaria del referéndum organizado por el gobierno regional de Erbil para el 25 de setiembre.

“A Israel le interesa la partición de Irak. Un Estado independiente kurdo serviría de tampón y constituiría un aliado importante para Israel”, dijo la ministra.

Además, a Israel le interesa el petróleo extraído en los campos petrolíferos de Bai Hassan y Kirkuk, ocupados por el gobierno regional, de donde expulsaron a los obreros árabes.

Israel vende el ptróleo en sus puertos y una parte de las beneficios sirven a los kurdos para financiar su gobierno regional.

El plan es una nueva “nakba”, una limpieza étnica para crear micro-Estados étnica y religiosamente homogéneos y fáciles de controlar.

Los intereses de Israel coinciden con los de Estados Unidos, también partidario de un nuevo mapa de Oriente Medio del que deben desaparecer países como Irak y Siria.

El gobierno central de Bagdad, por el contrario, se opone al referéndum y defiende la unidad del país, por lo que sus relaciones son el gobierno regional son muy tensas, habiendo llegado a proferir amenazas en su contra.

Irak pide una ‘sustancial presencia militar’ de Rusia en el país

El vicepresidente irakí Nuri Al-Maliki
El vicepresidente de Irak, Nuri Al-Maliki, ha pedido una “sustancial” presencia económica y militar rusa en el país, señalando que esto aportaría un “equilibrio” a toda la región.

“Es un hecho bien conocido que Rusia posee históricamente fuertes relaciones con Irak y, de este modo, nos gustaría que Rusia cuente con una presencia sustancial en nuestro país, tanto desde el punto de vista político como militar”, dijo el responsable irakí durante un encuentro el lunes con la portavoz de la Cámara Alta del Parlamento ruso, Valentina Matviyenko en Moscú.

“De este modo, un equilibrio que beneficiará a la región será establecido”, añadió Maliki, que dijo que Irak cree “en el papel que juega Rusia en la resolución de la mayor parte de temas internacionales clave así como en la mejora de la estabilidad y el equilibrio en nuestra región y el mundo”.

Matviyenko, por su parte, dio la bienvenida al deseo de Bagdad de robustecer sus vínculos con Moscú y dijo: “Rusia está también determinada a expandir su interacción con Irak, tanto en el campo político como en el económico, y también en la esfera técnico-militar y, por supuesto, a nivel parlamentario”.

El martes, Maliki mantuvo una reunión en San Petersburgo con Putin, así como con el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov.

Putin y el vicepresidente irakí subrayaron la necesidad de reforzar las relaciones económicas y técnico-militares entre los dos países. Putin dijo que Rusia e Irak han creado “una enorme comisión intergubernamental” que funciona actualmente “a plena capacidad”.

Añadió que “todavía queda mucho por hacer en el campo de la cooperación económica, específicamente en la cooperación técnico-militar. Rusia es pro-activa en ese campo e Irak se beneficia de su asistencia”.

Maliki dijo que “con cada visita, damos un paso más hacia el objetivo común de potenciar nuestras relaciones”. Subrayó que Rusia e Irak poseen “un muy buen potencial para desarrollar su cooperación y nuestra opción estratégica de incrementar nuestras relaciones con Rusia está basada en una comprensión acerca de la importancia del papel de Rusia en la región y en Irak”.

El vicepresidente irakí alabó también el activo papel de Rusia en la lucha contra los terroristas que operan en la región. “Rusia ha hecho una tremenda contribución, en particular en Siria e Irak, para impedir la desintegración de la región”, señaló, advirtiendo que sin Moscú “el mapa de la región habría cambiado para peor para nosotros”.

Rusia adoptó “una postura honorable” cuando accedió a proceder a un rápido envío de armas después del ascenso del grupo terrorista Califato Islámico en Irak en 2014, señaló Maliki.

El sábado, Maliki criticó el papel de Estados Unidos en Irak, afirmando que Washington había contribuido al surgimiento del Califato Islámico en Irak. “Washington busca ahora establecer bases en el territorio de Irak en un intento de mantener su influencia en la región”,  señaló.

“El Califato Islámico recuerda a los talibanes, que fueron creados por el gobierno estadounidense para contrarrestar a la Unión Soviética en Afganistán. Del mismo modo, el Califato Islámico fue creado para castigar a Irak, que no quería bloquear a Siria y estaba también contra las zonas de exclusión aérea en Siria y contra las bases militares de Estados Unidos”, dijo el vicepresidente irakí en una entrevista.

“La sociedad irakí está contra las bases militares extranjeras en el territorio del país”, dijo Maliki, añadiendo que él ha “advertido ya a Estados Unidos contra su regreso a Irak y la creación de bases allí”.

http://spanish.almanar.com.lb/107219

Srebrenica: un ‘genocidio’ de geometría variable

Este mes se ha celebrado el 22 aniversario del “genocidio” de Srebrenica, convertido en una rutina protocolaria, en la que han participado los mismos de siempre: el gobierno local, el cuerpo diplomático, las ONG y los periodistas para grabar las escenas.

En una sentencia el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoeslavia, así como el Tribunal Internacional de Justicia, calificaron las muertes de Srebrenica como un acto de genocidio. Obviamente los jueces no tenían ni las más remota noción de lo que es un genocidio o, en caso contrario, se saltaron la ley a la torera.

Los tribunales también aseguraron que en Srebrenica se cometió el mayor crimen de guerra en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, en el que nadie más que los serbios tuvieron ninguna intervención porque lo mismo que la Guerra de Siria ahora, se trató de una “guerra civil”.

Si algún lector ha contratado un viaje turístico a la zona, debe visitar el memorial Potocari, un cementerio inaugurado en 2003 por el antiguo presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton. Una placa conmemorativa indica la enigmática cifra 8372... que es el dato oficial de muertos, que se puede cambiar en cualquier momento porque para eso lleva unos puntos suspensivos.

Eso sí, cuando los puntos suspensivos entren en acción será para tirar la cifra hacia arriba, no hacia abajo, porque el de Srebrenica no le llega al de Camboya (tres millones de muertos inventados) ni a la suela de los zapatos. Lo que no alcance a los 100.000 muertos no se debería llamar “genocidio”.

Además, se trata de un “genocidio” puramente local, urbano. No tiene alcance nacional, ni étnico, ni religioso. Sin embargo, la OTAN le dio una repercusión mundial de tal magnitud que se ha convertido en la seña de identidad de Bosnia-Herzegovina, una de esas nuevas “naciones” creada por la OTAN  de la nada.

No existe una “etnia bosnio musulmana”, como cree la Wikipedia. Bosnia-Herzegovina no es una nación sino una colectividad que no tiene en común otra cosa que la misma religión, el islam, diferenciada de la croata (católica) y la serbia (ortodoxa). Alemania y la OTAN no dividieron Yugoeslavia sólo por motivos nacionales, sino también religiosos.

Dado que no es una nación, Bosnia-Herzegovina carece identidad propia, que es lo peor que se puede decir de un Estado amorfo, que se encuentra obligado a inventársela en un ejercicio típico de idealismo histórico. ¿Cómo nos hubiera gustado a los bosnios que hubiera ocurrido la historia? Si unos se inventan la batalla de Roncesvalles, otros hacen lo propio con el “genocidio” de Srebrenica y se engañan a sí mismos: construyen su identidad sobre un fraude.

Es un “genocidio” de geometría variable en el que las cifras son infinitesimales: en la placa conmemorativa de Potocari sólo hay 500 tumbas musulmanas, a los que quizá se podrían añadir otras 70 más que se llevaron hasta allá procedentes de otros lugares para hacer un poco de bulto.

Las cifras no son el único motivo para afirmar que en Srebrenica no hubo ningún genocidio. Por bajas que sean las cifras de muertos, son las suficientes como para comprender que en la Guerra de los Balcanes se produjeron grandes matanzas y no conformarse con las versiones oficiales, y mucho menos para confundir a los víctimas con los victimarios.

Pero a la hora de escribir sobre “genocidios”, los de verdad y los de mentirijillas, hay que tener mucho cuidado. Por presiones de la Unión Europea el nuevo Código Penal serbio ha incluido un artículo que prohíbe dos cosas: negar que hubo un genocidio en Srebrenica y que la autoría del mismo fue obra de los serbios.

Afortunadamente, los fiscales en España no pueden aplicar las leyes serbias, por más que se hayan redactado en Bruselas. De momento aquí podemos decir que la historia de la matanza de Srebrenica no la pueden escribir los juristas y mucho menos a base de mentiras.


miércoles, 26 de julio de 2017

El espionaje británico repliega el dispositivo organizado para la Primavera Árabe

Ante el fracaso de la llamada “Primavera Árabe”, el MI6 está replegando sus peones (1). Elaborado en 2004, por sir James Craig, ese proyecto debía reproducir la “Revuelta Árabe” que Lawrence de Arabia organizó en el pasado contra el Imperio Otomano.

Durante la Primera Guerra Mundial, Thomas Lawrence –el célebre “Lawrence de Arabia”– prometió a los árabes que serían libres si lograban derrocar la colonización otomana, finalmente reemplazada por la colonización británica.

Pero la Primavera Árabe se concibió en contra de Irán y su objetivo era instalar en el poder, en los países del Medio Oriente ampliado o Gran Medio Oriente, a la Hermandad Musulmana, como correa de transmisión del imperialismo anglosajón.

Uno de los principales agentes al servicio de ese programa, Angus McKee, fue nombrado encargado de negocios en la embajada del Reino Unido en Siria, en diciembre de 2011. Cuando Londres decretó el cierre de la embajada, Angus McKee siguió ejerciendo las mismas funciones y bajo la misma cobertura, pero desde Beirut. En marzo de 2012 fue nombrado cónsul en el Kurdistán iraquí. Ahora, el MI6 acaba de llevárselo de regreso a Londres.

La Primavera Árabe no fue una sucesión de movimientos “espontáneos”, sino de dinámicas populares de larga duración, que hunden sus raíces en las Revueltas del Pan de los años 70 y 80, que fueron provocadas por los los “planes de austeridad” del FMI.

A finales de 2010 se produjo un repunte histórico de los precios mundiales de los productos alimenticios. El sabotaje, el bloqueo de carreteras, la huelga y el enfrentamiento directo con las fuerzas del orden fueron la verdadera cara de la Primavera Árabe.

La oleada huelguística en Egipto se desarrolló contra la voluntad de la Federación Nacional de Sindicatos Egipcios. En Túnez sucedió casi exactamente igual: las huelgas fueron promovidas por los trabajadores, totalmente al margen de la Unión General de Trabajadores Tunecinos, que las rechazó explícitamente.

A los anteriores factores hay que sumar la falta de crecimiento económico, la inmensa tasa de desempleo (la media más alta de todas las regiones del mundo), la corrupción endémica generalizada, las descomunales desigualdades sociales, los gobiernos despóticos carentes de legitimidad democrática, el trato de súbditos serviles que recibían los ciudadanos, etc.

La gran masa de gente que emprendió la acción por toda la región árabe fue una amalgama que comprende un amplio abanico de capas y categorías sociales afectadas en diverso grado por algunos factores del complejo espectro de elementos determinantes que hemos mencionado.

Detrás de todos los levantamientos pronto se hizo visible la mano de las potencias imperialistas (2), como siempre, con Estados Unidos y Francia, entre otros, a la cabeza.

El 4 de febrero de 2011 la OTAN organizó en El Cairo una reunión presidida por el senador estadounidense John McCain para iniciar la Primavera Árabe en Libia y Siria. En Libia los participantes en la revuelta estaban encabezados por el segundo personaje más importante del gobierno libio de la época, Mahmud Jibril, quien había cambiado abruptamente de bando al entrar en aquella reunión para convertirse en el jefe de la oposición libia en el exilio.

El fenómeno comenzó con la llamada revolución tunecina, cuya fecha de inicio suele contarse desde la inmolación de Mohamed Bouazizi, un joven de 26 años que protestó contra la policía, el 4 de enero de 2011.

(1) http://www.voltairenet.org/article197278.html
(2) http://www.telesurtv.net/telesuragenda/La-Primavera-Arabe-o-el-otono-del-capitalismo-20160112-0020.html

Reclutan neonazis en Brasil para combatir en el Donbas

En diciembre del año pasado la policía del estado brasileño de Río Grande del Sur lanzó la “Operación Azov” para impedir el reclutamiento de individuos por la organización neonazi Misanthropic Division para llevarlos a combatir al Donbas. En las redadas, los policías hallaron gran cantidad de material propagandístico nazi y municiones ilegales, y detuvieron a un joven de 26 años.

A pesar de ser publicada en algunos de los grandes portales de periodismo del país y hasta del exterior, esa noticia pasó casi desapercibida. Sin embargo, la agencia rusa de noticias Sputnik acaba de publicar un informe de sus recientes conversaciones sobre el caso con el comisario Paulo César Jardim, encargado de las investigaciones sobre la actuación de neonazis en este estado, el más austral de Brasil.

Aunque el comisario jefe fue escueto en sus declaraciones, dado que las investigaciones siguen bajo secreto, dijo que todos los interrogados desde entonces están en libertad mientras son procesados por atentar contra la ley que prohíbe “producir, vender y difundir propaganda nazi”, entre otros delitos.

La policía local investiga desde hace 15 años las acciones locales de neonazis “que sienten placer en odiar”, según el encargado. “Las primeras detenciones se dieron en 2002 y hubo un incremento en 2005, cuando se conmemoraban los 60 años del fin del Holocausto, e hicieron un ataque en el que masacraron a un joven”, afirmó.

El agente dijo que le intrigaba por qué los brasileños neonazis buscaban ir a Ucrania para luchar contra los pro-rusos. “Ellos quieren ser guerrilleros urbanos y sueñan con morir en combate, algunos me lo han contado [...] Parece algo como una leyenda urbana. Lo cierto es que ellos argumentan que 'en la sociedad capitalista financiada por los judíos' no han encontrado espacio para cumplir su sueño casi romántico de morir luchando”, relató el comisario Paulo César Jardim, encargado de las investigaciones sobre el reclutamiento de jóvenes neonazis en Rio Grande del Sur, en Brasil.

Río Grande del Sur alberga una gran comunidad de descendientes alemanes. Desde 2013, más de 50 personas han sido investigadas por descargar contenido nazi de internet. Un estudio de la Universidad de Campinas reveló que hay alrededor de 100.000 partidarios del dictador de la Alemania nazi, Adolf Hitler, en la región sur de Brasil y varios grupos racistas que se cree que son activos, informó el portal noticias.r7.

Desde 2014 —cuando la península Crimea se adhirió mediante un referendo (no reconocido por Kiev) a la Federación Rusa— y la operación del Ejército de Kiev en las regiones orientales de Ucrania, estas son escenario de una guerra que se ha saldado con unos 10.000 muertos, entre ellos 2.000 civiles, de acuerdo con cifras de la ONU.

Los acuerdos de Minsk, firmados en septiembre de 2014 y febrero de 2015, no han derivado hasta el momento en el cese de los combates, y ambas partes se acusan mutuamente de violar el pacto.

http://www.hispantv.com/noticias/brasil/348586/reclutamiento-neonazis-misanthropic-division-combatir-ucrania

Líbano pedirá apoyo militar a Rusia contra el Califato Islámico

El primer ministro libanés, Saad Hariri, planea viajar a Rusia para pedir ayuda a Putin, en la lucha contra el Califato Islámico. “Viajaré a Moscú el 11 de septiembre y tengo planes de reunirme con el presidente Putin”, anunció ayer el primer ministro de Líbano en una entrevista con la agencia rusa de noticias Sputnik, publicada en su edición en árabe.

Hariri tiene previsto pedir al Presidente ruso que ayude al gobierno de Beirut en la lucha contra el Califato Islámico con apoyo al Ejército libanés. Ha detallado que durante su encuentro con Putin, a quien ha calificado de su “buen amigo”, tiene previsto discutir la situación de Líbano y toda la región, pero ha asegurado que su conversación se centrará principalmente en la guerra de Siria.

Líbano espera que Rusia preste más soporte y ayuda a su Ejército en la lucha contra el terrorismo, afirma un alto mando libanés. “Lo abordaremos definitivamente, estamos de acuerdo sobre numerosos asuntos, pero Siria es una de las cuestiones donde no estamos de acuerdo y es normal”, ha enfatizado.

Desde el 2011 con el inicio de la crisis siria, grupos terroristas han tratado de infiltrarse en el territorio libanés y, cuando han logrado su objetivo, han provocado la muerte de civiles y soldados libaneses, así como daños materiales. En respuesta, el Ejército y Hezbolah llevan a cabo numerosas operaciones contra los terroristas para acabar con su presencia y evitar que perpetren atentados en su territorio.

Anteriormente, el gobierno libanés ya planteó que, en caso de extrema necesidad, pediría la asistencia de Rusia en la lucha antiterrorista. Moscú, por su parte, ha confirmado su voluntad para modernizar el Ejército y las fuerzas de seguridad de El Líbano y renovar sus equipos militares.

La CIA propone dar un golpe de Estado en Estados Unidos

Esta mañana Estados Unidos ha desayunado con la noticia de las presiones de Trump para que dimita el Ministro de Justicia Jeff Sessions. Le podía destituir pura y simplemente, pero prefiere que dimita por su propia iniciativa. El fiscal se niega a dimitir. Quiere que lo haga Trump para seguir alimentando el escándalo ante los medios de intoxicación.

Rusia sigue por medio en los mentideros de Washington. Trump nombró a Sessions que, a su vez, nombró a su adjunto Rod Rosenstein, que a su vez nombró a Robert Mueller, el antiguo director del FBI para investigar la “traición” de Trump con Rusia, el asunto más estúpido que ha conocido la historia universal desde los tiempos del primer emperador de Roma.

¿Cómo seguir manteniendo un despliegue tan aparatoso de noticias sobre algo que no existe? Mueller ha tenido la feliz idea de ampliar la “investigación” contra Trump a su época anterior de capitalista especulador.

Dado que eso está absolutamente fuera de su competencia, Trump podría destituirle de manera fulminante y con él podría llevarse por delante también a Sessions y Rosenstein. Pero no lo ha hecho, a pesar de que, además de ese, tiene otros motivos para hacerlo. No quiere seguir nutriendo las primeras planas y los titulares de las grandes cadenas. ¿Se imaginan? “Trump destituye a quienes le investigan”. Algo oscuro quiere tapar...

Tanto Sessions como Rosenstein y Mueller son cargos del gobierno de Trump y, como tales, están absolutamente sometidos a él, por lo que a nadie podría extrañar su destitución. Pero no es así, y es bueno tratar de averiguar los motivos...

Toda la trama que “investigan” Sessions, Rosenstein y Mueller, además de falsa, es un mecanismo de presión contra Trump a fin de que no ceda ante Rusia, ni cambie la política exterior de Estados Unidos al respecto, ni en Oriente Medio ni en otra región del mundo.

Dicha trama la dirige la CIA con su habitual maestría, y sería imposible sin el altavoz que le prestan cada día los medios de comunicación de manera que el vacío no se note, sino todo lo contrario: que parezca que hay mucho más de lo que ha aparecido hasta ahora, es decir, nada.

Pero la CIA es otro aparato del Estado para cuya dirección Trump nombró a Mike Pompeo, que no pinta nada: a lo largo del tiempo la CIA ha adquirido tal carta blanca que se dirige a sí misma. Entre bastidores, el hombre que mueve los hilos es el yihadista y antiguo director John Brennan. Su carácter de “ex” le permite decir lo que le da la gana porque no compromete directamente a la Agencia.

En diciembre el yihadista Brennan, cuando todavía estaba al frente de la CIA, hizo algo que nadie se ha atrevido desde los tiempos de Watergate: cuestionó la legitimidad de la elecciones en las que Trump fue elegido.

Como nadie levantó la voz, algo típico de la prensa domesticada, en una entrevista a la CNN, el yihadista Brennan (y con él la CIA) han dado un paso más para tratar de sostener a Sessions, Rosenstein y Mueller al frente de la “investigación”. Han realizado un llamamiento para que nadie obedezca las órdenes si Trump destituye a cualquiera de los miembros del trío de calaveras Sessions, Rosenstein y Mueller.

Se trata de un llamamiento al golpe de Estado, como todos esos que la CIA ha venido orquestando desde su nacimiento en 1948. La única diferencia es que ahora, como en Watergate, el golpe es en Estados Unidos.

La prensa, que de la menor estupidez organiza un escándalo, ha callado por completo las declaraciones golpistas de Brennan, o sea, de la CIA.

martes, 25 de julio de 2017

El crimen organizado ayudó al capital financiero en los peores momentos de su crisis

352.000 millones de dólares procedentes del crimen organizado y el tráfico de drogas se han empleado en solventar la crisis financiera internacional, a cambio de su blanqueamiento, según Antonio Maria Costa, responsable de la Oficina de la ONU en esta materia.

El dinero negro procedente del crimen organizado ha sido el único capital líquido al que han podido acceder determinados bancos en los momentos más complicados de la crisis.

En la segunda mitad de 2008 el sistema financiero internacional tenía un serio problema de liquidez, por lo que se volcó para obtenerla de la única fuente que estaba a su alcance, el crimen y las drogas, a través del sistema interbancario.

Costa no quiso identificar los nombres de los bancos ni sus países respectivos, pero admitió que ahora el dinero negro es dinero limpio al que nadie puede reprochar su origen.

La progresiva inyección de liquidez evitó el desplome brusco de la cotización bursátil de los bancos. Entre enero de 2007 y setiembre de 2009 grandes bancos estadounidenses y europeos perdieron miles de millones de dólares con los activos tóxicos y los préstamos dudosos.

El FMI estimó que más de 200 prestamistas de todo el mundo quebraron o tuvieron que ser rescatados con dinero público, pero hubieran sido mucho más de no haber sido por las mafias, el crimen organizado y los narcotraficantes.

https://www.theguardian.com/global/2009/dec/13/drug-money-banks-saved-un-cfief-claims

Guerra + desinformación = intoxicación ideológica

En un documento, el Instituto de Guerra del Pentágono ha anunciado la llegada de la era post-hegemónica de Estados Unidos (Post-Primacy World) en la que recomiendan no resignarse a su suerte porque las batallas serán de tipo informativo, es decir, guerras sicológicas e intoxicación a raudales (*).

Si no hemos entendido mal, en su estúpida jerga militarista lo que el Pentágono quiere decir es que Estados Unidos empieza a recular también en los campos de batalla y que para conservar lo que le queda debe atrincherarse en un punto en el que aún es fuerte, la dominación ideológica, las grandes cadenas, la industria del entretenimiento, la telebasura, el cine y los videojuegos.

“El 90 por ciento de las batallas del futuro serán informativas”, dice el documento y Estados Unidos no debe esperar para defenderse de ellas sino que debe ser quien las desencadene. Una parte de esa guerra es la batalla emprendida en internet contra las llamadas “noticias falsas” en las que se han embarcado los grandes monopolios internacionales, tanto informáticos como informativos.

La prensa independiente deberá ponerse a la defensiva en una situación completamente desigual, por lo que fácilmente podrán ser arrinconados con la batería argumental que la ideología dominante de origen gringo ya ha puesto en circulación desde hace tiempo: conspiranoicos, polémicos, magufos...

La otra vertiente del mismo asunto es una inundación informativa contra la que no hay ninguna posibilidad de competir: el proyecto Radar (Reporters And Data And Robots) de “inteligencia artificial” en el que Google ha invertido más de 800.000 dólares, capaz de generar de manera automática 30.000 artículos de prensa mensuales.

Google lleva a cabo el proyecto en colaboración con la Asociación de la Prensa británica, una agrupación de medios informativos locales.

(*) https://ssi.armywarcollege.edu/pubs/display.cfm?pubID=1358

Esos que confunden la ciencia con una forma moderna de caza de brujas

Esteban Hernández

En su número de septiembre de 2015 “The Atlantic” publicó un artículo en el que analizaba el aumento de estudios científicos cuyos datos presentaban irregularidades, a partir de la retractación que la prestigiosa revista “Science” hubo de realizar sobre una investigación que había recogido en su volumen de mayo. En el texto se señalaba cómo en 2012 un investigador de la compañía biotecnológica Amgen intentó reproducir 53 estudios clave sobre el cáncer pero sólo pudo replicar 6, además de citar algunos casos más de investigaciones con cifras manipuladas.

Esas prácticas se han convertido en frecuentes, señalaba el autor, debido a la gran competencia entre los científicos por los puestos de trabajo académicos y por la financiación de sus investigaciones, así como a la cultura de “publicar o morir” en la que están inmersos. Y como las revistas científicas son mucho más propensas a recoger las investigaciones que arrojan resultados positivos (aquellas que apoyan una tesis en lugar de refutarla), los investigadores cocinaban los datos para conseguir esa clase de conclusiones.

Si se trabaja en periodismo, o simplemente si se es un lector habitual de la prensa, se está muy habituado a estas experiencias dudosas. Es fácil que un estudio afirme que la leche (o cualquier otra cosa) es muy mala para la salud, que tres meses después se publique otro que diga que en realidad es excelente para algo, que otro a los seis meses concluya que la leche es lo mejor del mundo y que nueve meses más tarde se nos asegure que es la causa de alguna enfermedad terrible. Esa es la ciencia hoy, tejida por un conjunto de intereses, perspectivas teóricas, posiciones académicas y necesidades de financiación que hacen difícil orientarse entre sus avances.

La tecnología no está mejor. Las noticias que surgen de Silicon Valley son un cúmulo de expectativas superlativas dirigidas a hacernos creer que están encontrando soluciones para todo y que en pocos años habrán remediado por completo los grandes problemas de la humanidad, actitud que Evgeny Morozov ha denunciado utilizando la precisa y acertada expresión “solucionismo tecnológico” [...]

En resumen, buena parte del mundo tecnológico se dedica a vender ilusiones que les son muy rentables a la hora de captar fondos, y luego, cuando sus fantásticos inventos no se concretan, nos dicen que fracasar es necesario y que equivocarse muchas veces es el mejor camino. Quizá sí, y lograr un avance sea cuestión de prueba y error, pero entonces no te dediques a vender lo que aún no has cazado y más como si fuera la revolución última que lo cambiará todo. Esa prudencia lógica del “cuando lo tengas, hablamos”, es ignorada por sus apologistas, que jalean las promesas que llegan desde la tecnología como si se tratase de la venida de Jesucristo a la Tierra.

Pero de esto no se habla. Los panfletistas de la ciencia, que son muy activos en redes y en los medios, no sólo creen a pies juntillas lo que se publica en revistas como “Nature” o “Science”, o los estudios que salen de las universidades más prestigiosas, o los que están financiados por las empresas con más recursos [...] sino que se distinguen por atacar a quienes no están de acuerdo con ellos como si fueran seres inferiores a los que es preciso castigar para que salgan de su pobre estado de naturaleza.

Lo tienen bastante fácil: escogen una diana en la que todo el mundo está de acuerdo, fabrican un marco y van encuadrando en él y poniendo a su altura todo aquello que les disgusta. Dicen combatir las pseudociencias, esto es, las abducciones extraterrestes, la telepatía, los curanderos que sanan imponiendo las manos y ese tipo de cosas, y sitúan en ese nivel toda clase de crítica a la ciencia. Si alguien cuestiona la validez de los estudios que defienden, bien porque sean poco rigurosos conforme a los parámetros que deberían medirlos, bien porque sus conclusiones son demasiado endebles, bien porque quienes los han sufragado son gente interesada en obtener resultados determinados o bien porque sus investigadores saben que van a obtener muchos más fondos si fuerzan los resultados, se convierte inmediatamente en alguien perverso que ataca a los fundamentos mismos de la ciencia.

Cualquiera que no diga amén a lo que ellos piensan se convierte por arte de magia en un magufo, en un ser irracional y estúpido que cree en los horóscopos, las constelaciones y la ouija. Pero esto lo hemos visto antes: en el terreno político ha sido la táctica más común en los últimos quince años, y me saturan tanto estas banalidades que hasta he escrito un libro sobre semejante falta de cordura. Se titula “Nosotros o el caos”, y en su título queda bien reflejada esta mentalidad. Su argumento es: “O piensas como te digo o eres un imbécil que va a sumir nuestro mundo en la catástrofe”. En política ha sido el centro de muchos discursos (“si no piensas lo mismo que yo, aunque sólo te separes un centímetro, es porque eres un radical o un insensato que nos va a llevar a la ruina absoluta”) y en economía, para qué hablar.

No, no se trata de las ideas que defienden, sino de cómo lo hacen. No aceptan críticas, no aceptan refutaciones intelectuales, no aceptan que se difundan otras posturas, porque ellos poseen la verdad. Actúan como sacerdotes que van rastreando el pecado y castigando la maldad humana, ahora expresada en forma de credulidad e ignorancia. Si dices que sólo cuando lo veas creerás en que vamos a vivir hasta los 150 años, como dicen los tecnócratas tecnológicos, o que Uber no es más que un sistema para desregular y concentrar en pocas manos una actividad descentralizada y sometida a controles, es porque eres un retrógrado paleto que se niega a aceptar los cambios.

Si dices que muchos estudios están construidos a partir de determinados intereses que pervierten sus resultados, eres un irresponsable que prefieres que a tu hijo le cure de apendicitis un sanador de manos antes que un cirujano. Si eres un periodista y te haces eco de estudios que no les gustan (creas tú o no en ellos, porque eres un periodista y lo que haces es simplemente contar lo que pasa) te conviertes en un seguidor de la quiromancia. Esto es peculiar, porque te atacan personalmente en lugar de refutar las tesis: lo lógico sería que discutieran con quienes realizan las afirmaciones que les disgustan, pero prefieren insultar a quien tienen a mano. Y no se te ocurra publicar una entrevista con algún científico que denuncie errores de las farmacéuticas, o que presente un estudio que defienda la homeopatía (yo no la utilizo, vaya por delante, pero los alemanes sí), o que defienda la comida ecológica, porque entonces ya caes en el peor de los crímenes. Y así sucesivamente... Es cierto que las posturas que defienden a muerte suelen ser las mismas que las promovidas por las empresas con más recursos, pero no creo que esto tenga mucho que ver, porque ellos son fanáticos de la verdad, el dinero les da igual.

Pero quizá sea peor lo que ocurre en el terreno de las ciencias sociales, donde se está alcanzando un grado de irracionalidad sorprendente, fruto de esa estupidez funcional, por citar la expresión de Spicer y Alvesson, que está inundando los campos del conocimiento. La economía, la sociología, la política e incluso la psicología se han convertido en entornos donde todo es reducido a números. Lo cuantitativo ya no es un arma válida más para entender la realidad social, sino la verdad total, de modo que nada puede ser dicho si no es reducido a una serie de fórmulas, gráficos y porcentajes. Esa actitud, que algunos académicos han denominado cuantofrenia, está pervirtiendo tanto la realidad para que pueda encajar en su modelo que acaba construyendo inútiles teorías mágicas. Veo tantos artículos que están construidos desde esta perspectiva que me asalta la sospecha de si no se están convirtiendo en aquello que dicen odiar, de si no son más que nuevos magufos. Porque reducir la realidad social sólo a las variables que se pueden medir y tomar uno de los instrumentos por el fin en sí mismo son las mejores maneras de hacer pseudociencia.

Decía Stanislav Andreski en su “Las ciencias sociales como forma de brujería”, que las advertencias contra la charlatanería (que en el mundo contemporáneo es numérica) no iban a servir de mucho porque siempre existirían “esclavos de la rutina que preferirían morir antes que pensar, buscavidas mercenarios, dóciles empleados educacionales acostumbrados a juzgar las ideas según la posición de sus proponentes y delicadas almas errabundas que suspiran por nuevos gurúes”. Es probable que sea cierto: la creencia en que se posee la verdad es un arma psicológicamente muy seductora como para abandonarla. En fin, que como terminaba Andreski su prólogo, “en todo caso, conviene no desesperar”.

http://blogs.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/tribuna/2015-10-06/los-ciencinazis-y-los-verdaderos-magufos-una-teoria-sobre-la-insensatez-humana_1048527/