domingo, 20 de agosto de 2017

La guerra popular prolongada e ignorada entre Lenin y el general sudista Robert E.Lee

Un domingo, en plena canícula veraniega, no hay nada mejor que despertarse y tomarse un té en bermudas leyendo titulares del Washington Post (portavoz de la CIA, no lo olviden) como “En Seattle la gente protesta contra los monumentos de la Confederación y el comunismo”, acompañados de un vídeo que así lo pretende acreditar (*).

En realidad en el vídeo no aparece “gente” sino sólo siete fascistas en una pequeña plazoleta junto a un gran monumento (cinco metros de alto y siete toneladas de bronce) dedicado a Lenin del que es la primera noticia -y la más importante- que tenemos. La verdadera sorpresa es ésta porque los carteles que portan los descerebrados parecen sacados de los peores tiempos de la Guerra Fría sobre el gulag (“100 millones de muertos”), la neutralidad (“Lenin es Hitler”) y la actualidad (el leninismo se ha reencarnado en el bolivarismo).

El monumento es el más visitado por los turistas de la ciudad. Se instaló en 1995, cuando todos creíamos -ingenuamente- que la Guerra Fría había acabado y que el comunismo era historia, el pasado, el momento ideal para este tipo de conmemoraciones. Para nada. Ahora el alcalde demócrata de Seattle, Ed Murray, da la razón a “la gente” y llama a la retirada del monumento a Lenin.

En contra de lo que dice el -cada vez más infumable- Washington Post, la única “gente”, la verdadera “gente” es la que visita el monumento, no la que quiere derribar una seña de identidad del barrio de Fremont, donde se ubica. Se trata de un barrio “progre” en el que los vecinos presumen de una bohemia a la antigua usanza, un poco trasnochada. Lo mismo que el barrio, la ciudad también es “progre” y por eso ha puesto a tipos, como el demócrata Murray, al frente de la alcaldía.

Una noticia así es como el Pisuerga cuando pasa por Valladolid: aprovecha la marea de movilizaciones (la verdadera “gente”) de costa a costa de Estados Unidos que exige el derribo de los monumentos confederados, símbolos del esclavismo. Cuadra a la perfección con el mensaje “neutral” que Trump emitió tras el crimen de Charlottesville: ni fascistas ni antifascistas, los unos y los otros, todos son iguales...

A diferencia del partidismo leninista, la neutralidad es la divisa del nuevo ocupante de la Casa Blanca (Lee = Lenin, Lenin = Hitler), salvo si se trata de “América” porque entonces, como dice “la gente” en sus camisetas “Make America Great Again” (Hagamos grande otra vez a América).

Puestos a derribar monumentos, hay que aprovechar la ocasión para derribarlos (casi) todos. Con este alarde de neutralidad algún despistado que no lee la letra pequeña puede llegar a confundir a Lenin con el general Robert E. Lee, jefe del ejército confederado porque el cretinismo es la seña de identidad de los políticos eatadounidenses, aún más que los españoles.

El alcalde Murray (demócrata) es tan neutral como Trump (republicano). El jueves llamaba a eliminar todos los símbolos de racismo y de odio (la palabra mágica del momento), “cualquiera que sea su filiación política”. Como ven, es esa neutralidad entre unos y otros (extremos) lo que les sitúa a ellos justo en el centro, que es donde les gusta creerse.

El discurso se lo habían escrito porque un alcalde no es capaz de hablar como habló Murray, con un verbo tan solemne como ridículo: “No deberíamos idolatrar a los personajes que han cometido atrocidades violentas y quieren dividirnos en función de lo que somos o de dónde venimos”.

Murray es centrista, pero ¿dónde está el centro de Seattle? En algún punto intermedio entre Lenin y Lee. Si se mete en el mismo saco al bolchevique ruso con el general virginiano, hay que buscar el punto de equidistancia en el plano, y se acaba encontrando un memorial confederado en el cementerio del lago.

Pero a nosotros aquí nos interesa más el arte que la política, por lo que nos sentimos en la obligación de contar la historia de una escultura tan munumental. Resulta que fue esculpida entre 1978 y 1988 en Eslovaquia por Emil Venkov y llevada a la ciudad de Propad, en la frontera de Checoslovaquia con Polonia en un momento muy malo: justo cuando el Telón de Acero estaba a punto de desplomarse.

Con el Telón cayó también la estatua, hasta que fue redescubierta por Lewis Carpenter, un estadounidense que, como nosotros, es tan aficionado al arte que contrató un préstamo hipotecario para comprarla y llevarla hasta Issaquah, un pueblo a 35 kilómetros de Seattle, hasta que al morir Carpenter en 1994 la trasladaron de nuevo a su ubicación actual.

La estatua es, pues, propiedad privada de los herederos de Carpenter, lo mismo que el memorial sudista del cementerio. La diferencia entre ambos es que los herederos de Carpenter han puesto a la venta la estatua de Lenin. El precio es de 25.000 dólares. Por lo tanto, si alguien quiere quitarla de la calle, no tiene más que comprarla y llevársela a su casa porque vivimos en un mundo de libre mercado.

(*) https://www.washingtonpost.com/video/c/embed/bf34ae10-8426-11e7-9e7a-20fa8d7a0db6

sábado, 19 de agosto de 2017

La banca francesa teme un levantamiento de la clase obrera en los países de la OCDE

El economista jefe del banco Natixis manifiesta su temor sobre un levantamiento de la clase obrera francesa a causa de la creciente desigualdad y el reparto desigual de la riqueza en los países de la OCDE (*).

El informe se publicó el 18 de agosto y su primer firmante, Patrick Artus, es director de investigación del centro de estudios de la filial de BPCE. Desde las primeras líneas alerta a los inversores de una “revuelta de los asalariados” y de las consecuencia de una reducción de las inversiones a causa de ello.

Por una vez, el informe no es el típico análisis anodino que los técnicos al servicio del capital financiero publican periódicamente para dar muestras de que es imposible sacarles de la sobredosis de cifras con la que encubren su ignorancia.

El encabezamiento es ya una declaración de alarma: “¿Se puede producir una ‘revuelta de los asalariados’?” El foco de atención ya no son las tasas de interés, los índices de inflación o el “quantitative easing”. El lenguaje ha cambiado. Al capital financiero le empieza a preocupar la pobreza galopante, el paro o la caída de los índices de malestar.

¿Se levantarán los asalariados contra el reparto desigual de la renta?, ¿protestarán contra la pobreza, los elevados beneficios y el estancamiento de las rentas reales? Son las cavilaciones que los sicarios del capital financiero transmiten a sus jefes, muy diferentes, como ven, de la perpetua desmoralización permanente con la que nos inundan los oportunistas.

Los gráficos ilustran al lector de que el capital ya ha arrojado a la calle todo el combustible necesario para que se produzca un incendio de grandes proporciones que, inevitablemente, se producirá más bien pronto que tarde.

(*) https://research.natixis.com/GlobalResearchWeb/main/globalresearch/viewdocument?id=rjugQliw612SREbMAza60g==

El ejército de Estados Unidos seguirá ocupando Siria durante decenios en el futuro


El ejército de Estados Unidos seguirá ocupando Siria durante decenios en el futuro, según Talal Sylo, portavoz de las autodenominadas “Fuerzas Democráticas de Siria” (FDS).

Los intereses estratégicos obligarán a Estados Unidos a continuar ocupando militarmente las regiones del norte de Siria durante decenios, de acuerdo con las aspiraciones de las fuerzas independentistas kurdas, añadió Sylo (1).

Para el representante de las FDS, Washington continuará desarrollando su estrategia política en las regiones del norte de Siria ocupadas por dicha organización a través de iniciativas de cooperación económica y militar diversas y variadas con las instituciones políticas kurdas que ha establecido el PYD tras la marcha del Califato Islámico.

En otras intervenciones anteriores, el portavoz ha admitido abiertamente que las FDS eran un instrumento de la política exterior estadounidense y que eran sus jefes en Washington quienes les prohibían cooperar con el gobobierno de Damasco y con Rusia.

En repetidas ocasiones el representante de la Operación Inherent Resolve, el general Rupert Jones, ha declarado que la llamada “coalición internacional” dirigida desde Washington nunca permitiría al ejército regular sirio desplazarse a las zonas de Rojava controladas por las FDS.

Uno de los objetivos fundamentales de los bombardeos de la aviación estadounidense en Rojava ha sido la destrucción de los puentes sobre el río Éufrates, que el Pentágono considera como una parte integrante del plan de asentar a Estados Unidos en Oriente Medio disimulado bajo la apariencia de un Estado kurdo independiente.

El año pasado el diario Asharq Al-Awsat informaba de que el Califato Islámico había enviado a una delegación tribal a negociar con el PYD. Estaban dispuestos a abandonar Raqqa por las buenas si se les dejaba replagarse hacia Damasco y Deir Ezzor (*), que es una de las constantes de la estrategia del Pentágono en Siria: sacar a los yihadistas de las zonas controladas por los kurdos para llevarlas hasta las que controla el ejército regular.

(1) https://www.almasdarnews.com/article/us-forces-occupy-syria-decades-come/
(2) http://www.fort-russ.com/2016/08/breaking-us-occupation-of-syria-now.html

Más información:
- Estados Unidos seguirá invadiendo Siria tras la derrota del Califato Islámico

En Colombia no hay ni paz ni ningún proceso hacia la paz

Adán Mazo, comandante de las FARC asesinado
El jueves fue asesinado en Colombia el dirigente social Manuel Ramírez Mosquera, reclamante de tierras, en el departamento de Chocó, al noroeste de Colombia.

Ramírez fue asesinado con arma de fuego por dos hombres que le dispararon en tres ocasiones, según informó la policía.

Hasta los momentos la policía no sabe nada, no tiene una hipótesis de lo ocurrido, no sabe quiénes pueden los posibles responsables del hecho... ni hará nada por descubrir algún indicio.

La víctima formaba parte de las más de 320 familias que desde mayo pasado habían tenido que huir de sus tierras a causa de los ataques de las bandas paramilitares contra los campesinos.

En lo que llevamos de año solo en el departamento de Chocó se contabilizan tres dirigentes sociales asesinados, una práctica reiterada en Colombia. En total 79 de ellos han sido asesinados desde comienzos de este año.

El pasado 11 de agosto otros tres dirigentes sociales fueron asesinados en un plazo de 72 horas. En total,  desde enero del año pasado, el defensor del pueblo, Carlos Alfonso Negret, habla de 186 asesinatos.

Aparte de los dirigentes de los movimientos sociales y derechos humanos, también han sido asesinados siete comandantes de las FARC. El lunes asesinaron en Ituango a Jesús Adán Mazo, más conocido como “Andrés Molina”, comandante del movimiento guerrillero.

El denominado “proceso de paz” entre el gobierno y el movimiento guerrillero no ha sido otra cosa que un desarme unilateral por parte de las FARC. No sólo no ha reducido la violencia, sino que la ha incrementado. El único cambio es que ahora todos los muertos pertenecen el mismo bando.

En abril la BBC reconocía que el año pasado Colombia había registrado la tasa más baja de asesinatos en 40 años. En total se habían contabilizado unos 12.000 casos. Sin embargo, los crímenes políticos habían aumentado (*).

Se repite así exactamente lo que ya ocurrió con el anterior “proceso de paz” en los años ochenta, cuando la Unión Patriótica fue exterminada implacablemente por los mercenarios y las bandas paramilitares.

En los ochenta tras otro “proceso de paz”, se creó la Unión Patriótica, una formación política que debía demostrar que en Colombia es posible una actividad política pacífica y reivindicativa. Todos sus dirigentes fueron aniquilados, uno a uno.

Ninguno de los crímenes ha sido investigado ni juzgado. Nunca; no se castigaron en los ochenta y no se castigarán ahora. La impunidad de los pistoleros es absoluta. En Colombia no es posible la lucha política parlamentaria, pacífica y legal.

(*) http://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-39448854


Más información:
- Colombia: las matanzas en medio del proceso de ‘paz’

Estados Unidos continúa incrementando el despliegue de sus tropas en Siria

Al menos 200 soldados estadounidenses y 100 terroristas del autodenominado “ejército libre de Siria” se han desplegado desde hace cinco días en la localidad de Al-Shadadi, en la ciudad siria de Hasaka, al noreste de Siria.

Así lo informó Baladi, una página web de noticias de la oposición siria, además de añadir que, con el apoyo aéreo de Washington, las fuerzas estadounidenses entraron en Al-Shadadi a través del paso fronterizo de Simalka.

Según esta fuente, Estados Unidos también ha enviado equipos militares a esta zona para iniciar operaciones en la ciudad oriental de Deir Ezzor.

Las declaraciones de portavoces del Pentágono y generales al mando de las tropas en Oriente Medio ha reiterado que la intervención militar de Estados Unidos en la región no tiene como objetivo combatir al Califato Islámico; no es ocasional sino que han llegado con la intención de permanecer allá, como lo demuestra la realización de obras de infraestructura.

De ahí que la llamada “coalición internacional” dirigida por Estados Unidos busca crear una pista de aterrizaje en el pueblo de Al-Azawi, en el sur de Al-Shadadi con el mismo objetivo.

De acuerdo con algunas fuentes, Estados Unidos supuestamente se está preparando para avanzar hacia Deir Ezzor, ocupada por el Califato Islámico, desde la parte sureña de Hasakah.

Esto se produce mientras que los ataques y operaciones de esta coalición son ilegales ya que están en contra de la demanda de Damasco y han dejado un gran número de víctimas civiles.

El pasado 30 de julio, mediante una carta, el gobierno sirio instó a la ONU a disolver la llamada “coalición internacional” que dirige el Pentágono y ha invadido militarmente el país.

Estados Unidos ha estado bombardeando varias regiones en Siria desde septiembre de 2014 con la excusa de combatir al Califato Islámico, sin la autorización del gobierno de Damasco.

Estas medidas de Washington se producen mientras que el ejército regular sigue avanzando hacia Deir Ezzor, entre otras partes del país, y ha bombardeado las posiciones del Califato Islámico en los distritos de Al-Rashidiya, Al-Panorma y Al-Mawared, en Deir Ezzor.

http://alwaght.com/es/news/107131

viernes, 18 de agosto de 2017

La Torre de Babel: las redes sociales desatan el pánico tras el atentado de Barcelona

Tras el atentado perpetrado el jueves en Barcelona, las redes sociales desataron el pánico entre la población. A pesar del llamamiento público a limitar las llamadas para no saturar las líneas telefónicas, los mensajes de WhatsApp se dispararon, lo mismo que los contenidos enviados a las redes sociales.

Además de falsos, muchos de los mensajes era de claro contenido fascista, como el de “¿Por qué no había manteros en la Rambla? ¿Se tomaron el día libre?”

Los Mossos d’Esquadra y los servicios de emergencia también recurrieron a Twitter y a WhatsApp para impartir instrucciones entre la población, pedir información y otro tipo de colaboración ciudadana.

La aplicación de mensajería se usó para divulgar la petición de información de los Mossos d’Esquadra sobre la segunda furgoneta con la que habrían huido los autores del atentado de Barcelona. Además, también se utilizó para difundir imágenes de los sospechosos del ataque.

Sin embargo, WhatsApp también fue aprovechado para propagar bulos entre los usuarios, llegando a provocar el pánico entre muchas personas.

La viralidad sembró el caos, que creció como una bola de nieve. En varias cadenas de mensajes atribuidas a los diversos cuerpos policiales, se difundieron alarmas sobre inminentes ataques en otras ciudades españolas.

Otras informaciones falsas que se extendieron hablaban sobre un supuesto cierre de vías en Cataluña y otras comunidades autónomas de España, así como sobre un despliegue de militares. En estos mensajes, se utilizaban imágenes antiguas haciéndolas pasar por fotografías de actualidad.

Entre los farsantes que se dedicaron a propalar bulos hay que destacar a mercenarios como Alfonso Rojo, director de Periodista Digital, quien ha escrito en su cuenta de Twitter: “Como saldrán los progres diciendo que el Islam no tiene nada que ver, hay que saber si el tipo es budista o mormón”.

Por su parte, el nazi Hermann Tersch ha sido mucho más concreto. El atentado de Barcelona es, según él, un ejemplo de turismofobia, “la CUP a lo bestia”. Alguno ha recordado la manipulación que llevó a cabo en diciembre cuando manipuló unos mensajes de Monedero de la Primavera Árabe de 2011 como si fueran de actualidad para dar a entender que el fundador de Podemos apoya los atentados terroristas.

Aprovechando los atentados terroristas, también “El País” y “El Mundo” han publicado dos repugnantes editoriales vinculándolos con el independentismo catalán. “El País” se convierte en paladín de la unidad de España y asegura que el ataque tiene que servir para que los catalanes renuncien a sus derechos nacionales.

Con su basura los medios hacen alarde de una absoluta falta de escrúpulos. Por su parte, la policía, los buscadores y las redes sociales, al tiempo que censuran ciertos medios progresistas e independientes, siembran la confusión.

Sin embargo, hay quien cree que, gracias a las nuevas tecnologías, hoy estamos más y mejor informados que nunca. Es todo lo contrario: asistimos a los comienzos de la Torre de Babel.

Comienza el juicio del año en Moscú: un oligarca ocupa el banquillo

Alexei Uliukaiev, el ministro defenestrado
La prensa (incluida la rusa) asegura que Alexei Uliukaiev, que el miércoles (pleno mes de agosto, vacaciones) debutaba en los banquillos (de los tribunales) de Moscú, es un prototitpo del burócrata apolillado de los tiempos soviéticos. Lo cierto es que llegó al Ministerio de Economía en 1991, en los tiempos de Yegor Gaidar, el “gran reformador” de los gobiernos de Yeltsin, el hombre -hoy desacreditado- que completó la transición (del socialismo al capitalismo) o, mejor dicho, que casi subasta Rusia a los monopolios occidentales (en lugar de crear los propios).

Este economista, licenciado en 1979 por la Universidad Pública de Moscú, tiene 61 años y le acusan de embolsarse un soborno de dos millones de dólares de la petrolera Rosneft, algo que aquí es moneda corriente, pero en Rusia suena muy mal.

No es que vuelvan los procesos de Moscú, pero... casi; desde luego que la actualidad política en los mentideros es un juicio con todo el sabor añejo: Uliukaiev se declara inocente y acusa al FSB (el viejo KGB, el servicio secreto soviético) de urdir un montaje en su contra.

En el Ministerio por antonomasia, Uliukaiev sobrevivió a los tiempos de Gaidar y trepó hasta convertirse con el cambio de siglo en adjunto del de Finanzas de Alexei Kudrin, alguien bien distinto de Gaidar, hasta llegar a vicepresidente del Banco Central en 2004. De ahí saltó en 2013 para ponerse al frente del Ministerio de Desarrollo Económico. Como decimos, sobre su biografía se podría escribir la historia de la transición rusa (del socialismo al capitalismo, aclaremos una vez más).

Es la primera vez que en Rusia se juzga a un político de ese rango (desde los tiempos soviéticos donde eso era algo bastante corriente). Llegó al banquillo por su propio pie, o mejor dicho en su propio coche, un viejo Lada de la época soviética que nunca necesita del garaje, y ataviado con un sencillo polo. No sólo parecía el contrapunto del corrupto, sino el contrapunto del (ex)ministro. A la multitud de periodistas que le esperaban a la entrada les respondió que estaba tranquilo, que todo iba bien y que, por fin, ahora tenía tiempo para leer a Chéjov.

Todo se remonta al 27 de enero del año pasado cuando, desde su Ministerio, Uliukaiev envía una propuesta al gobierno para privatizar el 50,8 por ciento de las acciones que el Estado ostenta de la petrolera Bashneft. El 25 de mayo el Primer Ministro, Dmitri Medvedev, aprueba la privatización. Todo iba viento en popa hasta que Uliukaiev presenta una lista de empresas vetadas para la compra que, como por casualidad, eran empresas públicas todas ellas, incluida Rosneft, deseosa de apoderarse de Bashneft.

El 30 de setiembre el asunto da un giro sorprendente: el Ministerio apoya la compra de acciones por parte de Rosneft, que se consuma al mes siguiente por un valor de 329.690 millones de rubles.

¿Por qué un giro tan repentino? Según la fiscalía todo cambió durante un viaje a una reunión de los Brics a Goa, India, el 15 de octubre, cuando Uliukaiev reclamó al directivo de Rosneft, Igor Setchin, un amigo muy amigo de Putin, un soborno de dos millones de dólares por excluir a Rosneft del veto. En aquel viaje, Uliukaiev llegó a amenazar a Rosneft con bloquear futuras operaciones de la multinacional petrolera.

El gran amigo de Putin dice que pagó el soborno porque le entró el miedo en el cuerpo (a pesar de tan poderosos amigos), aunque luego informó de ello al FSB/KGB que, de mutuo acuerdo con el amigo de Putin, prepara un dispositivo para sorprender al ministro con las manos en la masa (en el dinero).

No puede ser más sencillo: Setchin le llama al ministro y conciertan una entrevista en la sede de Rosneft en Moscú para pagar la mordida. Cuando el FSB interviene, detienen al ministro, registran su vehículo y encuentran el dinero en el maletero.

Cuando al inicio del juicio le leen el acta, Uliukaiev dice que el amigo de Putin miente y que el operativo es una trampa urdida por el FSB. Es el guión de una película mediocre, muy vista. Sobre la mesa salta el nombre del típico “fontanero” a la sombra que tienen todos los grandes tinglados económicos y políticos: Oleg Feoktistov, vicepresidente y responsable de seguridad de Rosneft.

Lo mejor de Feoktistov es que, como buen artífice gris, de él no se sabe (casi) nada, salvo que antes de llegar a Rosneft, trabajaba en las más altas oficinas del FSB/KGB. Desde marzo de este año, tras el operativo, ha regresado de nuevo al FSB. Todo queda en casa.

En su descargo dice Uliukaiev que jamás se le hubiera ocurrido pedir un sorborno a alguien, como Setchin, que acumula mucho más poder que él, en referencia a su estrecha amistad con Putin. Un sondeo de la prensa rusa muestra que, aunque la mayor parte de la población, cree que Uliukaiev es culpable, también cree que el proceso no forma parte de una auténtica “lucha contra la corrupción” emprendida por Putin, sino que -más bien- es una advertencia.

jueves, 17 de agosto de 2017

Rusia experimenta nuevas armas tecnológicas contra los buques de guerra de la OTAN en el Mar Negro


El ejército ruso ha utilizado un nuevo tipo de armas informáticas contra la flota estadounidense en el Mar Negro que pueden neutralizar los sistemas de navegación de los buques de la OTAN, según la emisora “La Voz de América”.

No es la primera vez que ocurre y hasta el escenario es el mismo. La emisora asegura que el 22de junio la Marina de Guerra declaró que el sistema de navegación GPS de un buque estadounidense que navegaba a la altura de Novorossiysk equivocó la posición del buque, situándolo en el aeropuerto de Gelendzhik, es decir, con un error de 32 kilómetros.

Tras asegurarse que el sistema de navegación funcionaba correctamente, el capitán del buque contactó con los navíos más próximos. El sistema de identificación de automática de los 20 más cercanos indicaba igualmente que todos ellos se encontraban junto al aeropuerto de Gelendzhik.

Es un arma tecnológica para desorientar a los GPS de cualquier clase de buque. En el futuro, comenta “La Voz de América”, este tipo de armas se utilizarán también contra los drones, los sistemas de misiles guiados o cualquier vehículo que utilice GPS.

http://www.politnavigator.net/golos-ameriki-russkie-primenili-kiberoruzhie-protiv-korablya-ssha-v-chernom-more.html


La organización yihadista Ahrar Al-Cham ha sido completamente aniquilada

Hasan Abud, fundador de Ahrar Al-Cham
La organización yihadista Ahrar Al-Cham ha sido aniquilada en la provincia de Idlib, su último reducto. Cuando en el invierno cayó Alepo, los supervivientes fueron trasladados a la provincia de Idlib, el nororeste de Siria.

En dicha provincia se fueron reagrupando las distintas milicias, que acabaron matándose entre ellos. A mediados de julio se iniciaron los feroces combates de Ahrar Al-Cham con Al-Qaeda / Frente Al-Nosra / Tahrir Al-Cham, que acabaron el 21 de julio con el exterminio de la primera de ellas.

Sus últimos restos salieron de Idlib y también perdieron el control del paso fronterizo de Bab al-Hawa, que era una fuente importante de financiación. Quedan algunas unidades en las pequeñas localidades Ariha y Maarat Al-Noomane, en la misma provincia de Idlib, sin ninguna relevancia estratégica ni económica.

Ahrar Al-Cham surgió a finales de 2011 como una coalición de diferentes milicias armadas. Siempre fue considerada como uno de los grupos mejor organizados. Con unos 10.000 o 20.000 efectivos, fue la tercera fuerza que se alzó contra el gobierno de Damasco, sólo superada por Al-Qaeda y el Califato Islámico.

Hasta hace muy pocos días contó con el apoyo de Turquía y Qatar, especialmente, aunque en varias ofreció sus “servicios” a Estados Unidos y Reino Unido. Su responsable de relaciones internacionales era Labib Al-Nahhas, un periodista español que escribía artículos de opinión en medios como el Washington Post o el Daily Telegraph (*).

En setiembre de 2014 un atentado con explosivos, que nunca se esclareció, ni se reivindicó, acabó con su máximo dirigente, Hasan Abud y entre unos 50 y 75 miembros que también componían la dirección.

A Hasan Abud le relacionaron con la red de Bin Laden en Siria. Al inicio de la guerra en 2011 estaba encarcelado pero, a causa de las presiones internacionales por la existencia de presos políticos, fue amnistiado y liberado por Bashar Al-Assad.

(*) http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/islamic-state/11752714/Im-a-Syrian-and-I-fight-Isil-every-day.-We-need-more-than-bombs-from-the-West-to-win-this-battle.html

Las sublevaciones de los pueblos africanos contra el colonialismo (la rebelión maji maji)


A cualquiera que hoy en día visite Tanzania, la esencia de África en palabras de Javier Reverte, le resultará difícil imaginarse que ese paraíso de la vida animal (Serengueti, Ngorongoro...) donde los antepasados del Hombre dieron sus primeros pasos (Olduvái) y en el que ahora se puede probar una de las experiencias viajeras más intensas y recomendables, un safari (al fin y al cabo el significado de esta palabra swahili es viaje), hace menos de siglo y cuarto estaba envuelto en una brutal guerra -valga la redundancia- que tiñó de sangre su tierra y constituyó uno de los episodios más tristes de la historia tanzana: la Rebelión Maji Maji.

A principios del siglo XX, ese país era una colonia europea, como casi todo el resto del continente. Se llamaba Tanganika y estaba integrada, junto con lo que hoy son Ruanda, Burundi y la parte septentrional de Mozambique, en el África Oriental Alemana, uno de los territorios coloniales que tenían los germanos en esas latitudes (los otros eran Africa Alemana del Sudoeste -o sea, la actual Namibia-, Togoland -formado por Togo y Ghana- y Camerún). Eran zonas dispersas y relativamente pobres, los restos del despojo que habían dejado británicos y franceses para contentar las aspiraciones imperialistas de Bismarck en la Conferencia de Berlín de 1884.

Tanganika carecía de minas y de bosques madereros, así que la única forma de explotarla que resultara rentable era dedicándola a la agricultura, aprovechando la fertilidad de su suelo. El problema estaba en convencer a los indígenas de la necesidad de cultivar tierras en vez de pastorear ganado, como era tradición entre muchos pueblos que, además, tenían en esa ocupación la clave no sólo de su economía sino también de sus usos sociales. De hecho, la cuestión iba más allá porque lo que se ordenó plantar para obtener un beneficio apreciable fue algodón, una planta completamente ajena a la tradición africana que tenía sus principales centros de producción en América.

Los pueblos tanzanos se encontraron, pues, con la orden de cambiar radicalmente su actividad, lo que puso patas arriba todo. Primero, porque dedicarse al algodón de forma intensiva, como demandaban las autoridades coloniales, implicaba abandonar la agricultura de subsistencia que proporcionaba el complemento familiar alimentario, lo que dejaba a la gente sin esa cobertura; y segundo, porque ante las reticencias se estableció un sistema de cuotas de producción -controlado por los jefes tribales- que en la práctica equivalía al trabajo forzoso.

Así, los nativos debían permanecer en las plantaciones durante meses dedicados exclusivamente al algodón, quedando en manos de las mujeres la roturación, siembra y recolección de sus modestas parcelas; como ellas ya tenían su propio rol en la vida tribal, la estructura socioeconómica popular empezó a desmoronarse causando un descontento que se ampliaba con los tributos que exigía la autoridad colonial (y que también incluían la prestación obligatoria para obras públicas). En tales circunstancias el malestar se extendió como la pólvora y sólo faltaba una chispa que la encendiera para desatar la tragedia.

Llegó a principios de 1905, cuando una fuerte sequía amenazó con destruir los cultivos familiares abocando a todos al hambre y los dirigentes alemanes no tuvieron asertividad para permitir a los hombres su regreso a casa a afrontar la situación. El crisol del descontento fue, como pasaba a menudo en África, un hechicero; su nombre era Kinjikitile Ngwale y decía estar poseído por un espíritu llamado Hongo que reclamaba la expulsión de los blancos. Las dramáticas circunstancias hacían que la gente estuviera dispuesta a escuchar a cualquiera que prometiera una solución y, así, Ngwale se convirtió en líder moral del sentimiento subversivo, autorrebautizándose como Bokero e incitando a la rebelión.

Enfrentarse al poder militar de Alemania parecía tarea imposible a priori, por eso el hechicero proporcionó a los sublevados un arma secreta: el maji maji que a la postre daría nombre al movimiento. Maji significa agua en swahili y, junto con mijo, maíz y aceite, era el componente básico de una poción mágica que, a la manera de la de Panorámix, volvería invencibles a quienes la tomasen, ya que tendría la extraordinaria facultad de convertir en el líquido elemento las balas disparadas por el enemigo.

Eso debía compensar la falta de armamento disponible, ya que lanzas, flechas y piedras no parecían un equipo adecuado para enfrentarse al todopoderoso Schutztruppe (el ejército colonial). Consecuentemente, miles de maji maji -como se los llamó- se levantaron contra el dominio teutón llevando atados en la frente manojos de mijo y lanzándose contra los pequeños fortines que los alemanes habían construido de forma repartida y algo aislada por la colonia para controlarla ante su insuficiencia de efectivos.

Primero se levantó una tribu de Kilwa, luego se fueron uniendo otras y en cuestión de semanas el sur de la colonia estaba en ebullición. Desde el ataque que abrió las hostilidades, el realizado a Samanga en julio de 1905, fueron varios bastiones los que sufrieron ataques a lo largo del verano; si bien el número de bajas recibidas no fue alto, el miedo se extendió entre la población blanca, sobre todo después del incendio de varias granjas y de la muerte del obispo de Dar es Salaam, Speiss, junto a los misioneros que le acompañaban en un viaje, sobre los que cayeron los maji maji sin piedad.

Los alemanes reaccionaron con virulencia, deteniendo y ejecutando a Bokero. Pero la caja de los truenos ya estaba abierta y la numerosa tribu Ngoni se unió a la rebelión. Ante aquel nuevo peligro, el 21 de octubre una columna germana les salió al paso en Mahenge, donde poco antes ya había masacrado a miles de maji maji con ametralladoras, y de nuevo se cobró una rápida victoria. Ese mismo otoño empezaron a llegar refuerzos desde la metrópoli y otras colonias como Papúa y Melanesia que, unido a los contingentes de askaris (soldados nativos), formaron un considerable ejército dispuesto para la represión de la revuelta. Incluso se reclutaron guerreros zulúes y sudaneses.

Bajo el mando del gobernador Gustav Adolf von Götzen, un aristócratico militar y explorador que una década antes había recorrido las tierras ruandesas y estado en la Guerra de Cuba como observador, avanzaron sistemáticamente destruyendo todo a su paso en una táctica de tierra quemada; ello supuso miles de muertos en acción para los indígenas que intentaban impedirlo desesperadamente pero que sólo obtuvieron victorias parciales como la del río Rufiki. Para la primavera, Alemania ya había recuperado el control de toda la parte sudoccidental de la colonia y la confianza de los maji maji en su poción empezó a debilitarse ante la cruda realidad de las armas teutonas y la hambruna que afligía a sus familias, deliberadamente provocada por los militares alemanes mediante la destrucción de sus campos de cultivo y la matanza de ganado.

Aún así, la insurgencia persistió en forma de guerrillas, emboscando contingentes enemigos aquí y allá. Pero ya eran únicamente picotazos intrascendentes y reducidos a la zona sur de Tanganika. En agosto de 1907 el gobernador puso fin oficial a las operaciones con un parte de bajas muy significativo: muertos sólo se registraron 23 alemanes -contando a los misioneros citados- y 289 askaris. Las cifras de fallecidos maji maji son imposibles de determinar con precisión, calculándose entre 75.000 y 300.000, según incluyan tanto a los caídos en combate como a los que lo hicieron por hambre (por tanto, también familiares).

La Rebelión Maji Maji no alcanzó tanta repercusión mediática como la que había tenido poco antes la de los herero y namaqua de Namibia, por ejemplo, aunque los métodos y resultados fueron parecidos hasta el punto de que la colonia tardó veinte años en recuperarse, y eso con un giro radical de su política, que pasó a ser modélica en comparación con las de las colonias de otras naciones. Curiosamente, la confianza ciega en una poción milagrosa que otorgaba invulnerabilidad fue recuperada más tarde por el movimiento Mau Mau de Kenia y más recientemente por los Mai Mai del Congo. Con la misma efectividad.

http://www.labrujulaverde.com/2017/08/la-rebelion-maji-maji-de-tanganika-y-su-terrible-represion-por-los-alemanes